Pensando Argentina - Bicentenario República Argentina

Pensar Argentina, sus orígenes, su identidad y su futuro.

La muralla y los libros, por Jorge Luis Borges

Leí, días pasados, que el hombre que ordenó la edificación de
la casi infinita muralla china fue aquel primer emperador, Shih Huang Ti, que
asimismo dispuso que se quemaran todos los libros anteriores a él. Que las dos
vastas operaciones -las quinientas a seiscientas leguas de piedra opuestas a los
bárbaros, la rigurosa abolición de la historia, es decir del pasado- procedieran
de una persona y fueran de algún modo sus atributos, inexplicablemente me
satisfizo y, a la vez, me inquietó.

Indagar las razones de esa emoción es
el fin de esta nota. Históricamente, no hay misterio en las dos medidas.
Contemporáneo de las guerras de Aníbal, Shih Huang Ti, rey de Tsin, redujo a su
poder los Seis Reinos y borró el sistema feudal: erigió la muralla, porque las
murallas eran defensas; quemó los libros, porque la oposición los invocaba para
alabar a los antiguos emperadores.

Quemar libros y erigir fortificaciones
es tarea común de los príncipes; lo único singular en Shih Huang Ti fue la
escala en que obró. Así lo dejan entender algunos sinólogos, pero yo siento que
los hechos que he referido son algo más que una exageración o una hipérbole de
disposiciones triviales.

Cercar un huerto o un jardín es común; no,
cercar un imperio.

Tampoco es baladí pretender que la más tradicional de
las razas renuncie a la memoria de su pasado, mítico o verdadero. Tres mil años
de cronología tenían los chinos (y en esos años, el Emperador Amarillo y Chuang
Tzu y Confucio y Lao Tzu), cuando Shih Huang Ti ordenó que la historia comenzara
con él.

Shih Huang Ti había desterrado a su madre por libertina; en su
dura justicia, los ortodoxos no vieron otra cosa que una impiedad; Shih Huang
Ti, tal vez, quiso borrar los libros canónigos porque éstos lo acusaban; Shih
Huang Ti, tal vez, quiso abolir todo el pasado para abolir un solo recuerdo; la
infamia de su madre. (No de otra suerte un rey, en Judea, hizo matar a todos los
niños para matar a uno.)

Esta conjetura es atendible, pero nada nos dice
de la muralla, de la segunda cara del mito. Shih Huang Ti, según los
historiadores, prohibió que se mencionara la muerte y buscó el elixir de la
inmortalidad y se recluyó en un palacio figurativo, que constaba de tantas
habitaciones como hay días en el año; estos datos sugieren que la muralla en el
espacio y el incendio en el tiempo fueron barreras mágicas destinadas a detener
la muerte.

* * *

Todas las cosas quieren persistir en su ser, ha
escrito Baruch Spinoza; quizá el Emperador y sus magos creyeron que la
inmortalidad es intrínseca y que la corrupción no puede entrar en un orbe
cerrado.

Quizá el Emperador quiso recrear el principio del tiempo y se
llamó Primero, para ser realmente primero, y se llamó Huang Ti, para ser de
algún modo Huang Ti, el legendario emperador que inventó la escritura y la
brújula.

Este, según el Libro de los ritos, dio su nombre verdadero a las
cosas; parejamente Shih Huang Ti se jactó, en inscripciones que perduran, de que
todas las cosas, bajo su imperio, tuvieran el nombre que les
conviene.

Soñó fundar una dinastía inmortal; ordenó que sus herederos se
llamaran Segundo Emperador, Tercer Emperador, Cuarto Emperador, y así hasta lo
infinito…

He hablado de un propósito mágico; también cabría suponer que
erigir la muralla y quemar los libros no fueron actos simultáneos.

Esto
(según el orden que eligiéramos) nos daría la imagen de un rey que empezó por
destruir y luego se resignó a conservar, o la de un rey desengañado que destruyó
lo que antes defendía.

Ambas conjeturas son dramáticas, pero carecen, que
yo sepa, de base histórica. Herbert Allen Giles cuenta que quienes ocultaron
libros fueron marcados con un hierro candente y condenados a construir, hasta el
día de su muerte, la desaforada muralla.

Esta noticia favorece o tolera
otra interpretación. Acaso la muralla fue una metáfora, acaso Shih Huang Ti
condenó a quienes adoraban el pasado a una obra tan vasta como el pasado, tan
torpe y tan inútil.

* * *

Acaso la muralla fue un desafío y Shih
Huang Ti pensó: “Los hombres aman el pasado y contra ese amor nada puedo, ni
pueden mis verdugos, pero alguna vez habrá un hombre que sienta como yo, y ése
destruirá mi muralla, como yo he destruido los libros, y ése borrará mi memoria
y será mi sombra y mi espejo y no lo sabrá”.

Acaso Shih Huang Ti amuralló
el imperio porque sabía que éste era deleznable y destruyó los libros por
entender que eran libros sagrados, o sea libros que enseñan lo que enseña el
universo entero o la conciencia de cada hombre.

Acaso el incendio de las
bibliotecas y la edificación de la muralla son operaciones que de un modo
secreto se anulan.

La muralla tenaz que en este momento, y en todos,
proyecta sobre tierras que no veré su sistema de sombras es la sombra de un
César que ordenó que la más reverente de las naciones quemara su pasado; es
verosímil que la idea nos toque de por sí, fuera de las conjeturas que permite.
(Su virtud puede estar en la oposición de construir y destruir, en enorme
escala.)

Generalizando el caso anterior, podríamos inferir que todas las
formas tienen su virtud en sí mismas y no en un “contenido”
conjetural.

Eso concordaría con la tesis de Benedetto Croce; ya Pater, en
1877, afirmó que todas las artes aspiran a la condición de la música, que no es
otra cosa que forma.

La música, los estados de la felicidad, la
mitología, las caras trabajadas por el tiempo, ciertos crepúsculos y ciertos
lugares, quieren decirnos algo, o algo dijeron que no hubiéramos debido perder,
o están por decir algo; esta inminencia de una revelación, que no se produce,
es, quizá, el hecho estético.

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Notas

Sobre la Libertad

"...un "ir yendo" hacia algún lado, y esto parece no servir en un mundo que vive al día y pretende abolir el horizonte. Sin embargo, se está viendo que "no ir para ningún lado" y ser "libres como hoja al viento" no es necesariamente sinónimo de libertad, sino de ser, muchas veces, esclavos... del viento."

Fragmento de "Elogio del noviazgo" de Miguel Espeche

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Creada por Laureano Mones Cazon. Dic 3, 2011 at 4:21pm. Actualizada la última vez por Laureano Mones Cazon. Dic 3, 2011.

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